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Valparaíso | 13/06/2008 | Departamento de Prensa |

Contradicciones inflacionarias

Por Carlos Kuschel, senador por la Región de Los Lagos

Senador Carlos Kuschel, Región de Los Lagos

Durante el Gobierno del Presidente Eduardo  Frei Ruiz-Tagle,  el Banco Central llevó la tasa de interés a 14% ante presiones inflacionarias por excesivo gasto.

 

Ahora, a semanas que el Banco Central sale a comprar dólares, por un lado sube la tasa de interés en medio punto, por otro vemos que estas dos medidas se anulan mutuamente.

 

Desde el ajuste de Frei, Chile ha venido perdiendo más abiertamente, competitividad y nuestro país se compara mal con nuestros vecinos y con nosotros mismos.

 

La inflación de energía es internacional en lo relativo al petróleo y nacional en lo relativo a electricidad ya que llevamos más de una década sin hacer obras nuevas que permitan aprovechar los innumerables ríos de Chile. Sólo se instalan generadoras a petróleo que “no tienen oposición ecológica”. Perú tiene electricidad a la mitad de precio porque sigue trabajando.

 

La inflación de los alimentos también es internacional y nacional. En lo nacional hemos tenido heladas y sequías. A diferencia con Perú, aquí la producción de alimentos ha aumentado en menos proporción porque opinamos más y trabajamos menos.

 

El crecimiento económico de Chile es de la mitad peor del mundo y más bajo que el promedio de América Latina.

 

En este contexto se elevan las tasas de interés del Banco Central reaccionado a una encuesta de altas expectativas inflacionarias. Entre tanto tenemos por delante varios gastos ineficientes como 40 mil dólares mensuales en Transantiago, 50 mil dólares mensuales en Ferrocarriles, tenemos que pagar nuevas regiones, provincias y servicios públicos artificiales. Se propone aumentar los senadores y diputados. Vienen dos años de campaña con inauguraciones como las del Transantiago, el Ferrocarril o Curepto que hay que pagar después.

 

Paralelamente tenemos el forado de desajustes con los fondos del Petróleo sin bajar, por parejo, el impuesto específico de los combustibles para evitar tantas distorsiones que se han ido acumulando afectando la asignación de recursos y en definitiva la productividad, el crecimiento y el empleo.

 

Por delante tenemos la pérdida de poder adquisitivo acompañada de medidas expansivas, con bonos y reajustes contractuando unos con otros.

 

La lección de los errores del Gobierno de Frei con el sobreajuste de 14% en la tasa parece haberse olvidado. Chile necesita crecer y no estar golpeado por ajustes y desajustes contradictorios.

 

La inflación se paga con menos inversión y menos empleo a la corta o a la larga. Si se gasta al 10% y se crece al 3 o al 4% también se genera presión inflacionaria especialmente si esto se hace por más de dos años consecutivos.