En forma unánime, el Senado despachó a tercer trámite, a la Cámara de Diputados, el proyecto que permitirá que pequeños agricultores que cuenten con contratos de arriendo de al menos 5 años o con opción de compra o leasing, puedan postular a proyectos de riego.
La iniciativa se enmarca en la necesidad de incentivar la inversión privada en obras menores de riego y drenaje, lo que se traduce en un considerable mejoramiento de la capacidad de producción.
De este modo se permitirá acceder a los beneficios de esta ley a los arrendatarios de predios agrícolas, cuyos contratos consten por escritura pública inscritos en el Conservador de Bienes Raíces, cuyo plazo no sea inferior a 5 años y que cuenten con la autorización del propietario.
Asimismo, podrán participar en las mismas condiciones los arrendatarios con opción de compra o leasing, cursados por instituciones bancarias o compañías sujetas a fiscalización de la Superintendencia de Bancos o de Valores y Seguros.
Este subsidio que se entrega una vez que las obras se han ejecutado está enfocado a la tierra y no a los propietarios ya que se establece que no se podrán enajenar ni retirar las obras del predio beneficiado antes de 10 años contados desde la fecha de recepción de la obra, lo que permitirá un avance importante en las obras de riego y drenaje.
Cabe señalar que, en lo fundamental esta iniciativa apunta a garantizar la igualdad de oportunidades para los agricultores que arriendan, dado que la ley bonifica hasta en el 75% el costo de estudios, construcción y rehabilitación de obras de riego o drenaje, y las inversiones en equipos y elementos de riego mecánico.
Esto, siempre que se ejecuten para incrementar el área de riego, mejorar el abastecimiento de agua en superficies regadas en forma deficitaria, perfeccionar la eficiencia de la aplicación del agua de riego o habilitar suelos agrícolas de mal drenaje y, en general, toda obra de puesta en riego, habilitación y conexión, cuyos proyectos sean seleccionados y aprobados en la forma que se establece en esta ley.