Tras un arduo debate y por 12 votos a favor, 10 en contra y dos abstenciones de los senadores Alberto Espina y Baldo Prokurica, la Cámara Alta aprobó legislar sobre el proyecto, en segundo trámite, que concede permiso para que los vendedores y artistas trabajen al interior de la locomoción colectiva.
La iniciativa originada en una moción de un grupo de diputados quedó con plazo para realizar indicaciones hasta el próximo lunes 7 de julio y, a petición del senador José Antonio Gómez, será la Comisión de Trabajo la que analice el proyecto en particular.
Previamente, el Senado rechazó por 12 votos contra 11 la petición del senador Jaime Gazmuri de devolver la iniciativa a la Comisión de Transportes, la cual ya había informado negativamente sobre la misma y recomendó a la Sala rechazar la idea de legislar.
Durante la segunda jornada de discusión del proyecto intervinieron los senadores: Jaime Gazmuri, Jovino Novoa, Carlos Cantero, Juan Pablo Letelier, Nelson Ávila, Alejandro Navarro, Jorge Pizarro, Antonio Horvath, José Antonio Gómez, Pedro Muñoz Aburto, Guillermo Vásquez y Jaime Naranjo.
COMERCIO AMBULANTE ES UNA REALIDAD
El senador Jaime Gazmuri pidió a la Sala considerar que la iniciativa en sí misma es muy simple y apunta a “intentar formalizar esta actividad. El comercio ambulante es una realidad que tiene que ver con muchos factores y de lo que se trata es formalizarla”. En ese sentido, recalcó que el proyecto puede ser mejorado y “es importante que avancemos en materia de trabajos regulados y conocidos”.
Una opinión distinta manifestó el senador Jovino Novoa, integrante de la Comisión de Transportes quien recordó que “tras escuchar a los principales actores llegamos a la conclusión de que el proyecto presenta una cantidad enorme de inconvenientes. No hay ningún tema resuelto y más aún entra en conflicto con varias normas de la Ley de Tránsito”, por eso aseguró que sólo una Comisión Mixta podría zanjar las diferencias.
Similar argumentación entregó el senador Carlos Cantero, presidente de la Comisión de Transportes, quien aseguró que si bien el objetivo es loable, el problema es que su aplicación es muy compleja. “Lo más grave es que genera las condiciones para que se produzcan vicios de evasión tributaria y es un incentivo para que se produzcan abusos de proveedores”.
Por su parte, el senador Juan Pablo Letelier defendió la legítima aspiración de los trabajadores ambulantes para formalizar su actividad, “al igual que los trabajadores de los taxis colectivos o del transporte escolar que tampoco declaran impuestos”. Añadió que “no se puede cerrar las puertas a personas que quieren ganarse la vida dignamente y que están dispuestas a organizarse”.
A su vez, el senador Nelson Ávila declaró que lo importante “es no penalizar esta actividad, ni someterla al capricho de alcaldes. Un sistema burocrático de permisos puede resultar un remedio peor que la enfermedad y pueden surgir problemas sociales aún más graves que los que hoy se confrontan”.
El senador Alejandro Navarro, precisó que se debe avanzar en estos temas donde hay informalidad, sin embargo, advirtió que el proyecto corre en riesgo de ser letra muerta porque “finalmente quienes deciden si ingresan o no a los buses, son los conductores. Por lo tanto, me hubiera gustado escuchar a los conductores porque si no hay incentivo, algunas empresas les prohibirán la entrada”.
Por su parte, el senador Jorge Pizarro indicó que es posible mejorar la iniciativa en su debate en particular ya que “el problema es que el texto legal plantea más interrogantes que soluciones, lo que se ve agravado con las opiniones contrarias de las instituciones que podrían concurrir a formalizar a este sector, tales como, el Servicio de Impuestos Internos, las Municipalidades y la Cámara de Comercio”.
El senador Antonio Horvath advirtió que “en el tema de la formalización de estas actividades hay que tener particular cuidado porque podría significar dejar a muchos de estos trabajadores fuera”. Recordó el caso de los proveedores de leña quienes han propuesto la necesidad de impulsar la certificación de la leña, “pero ese procedimiento significa prácticamente liquidar a muchos de los productores”.
En tanto, el senador José Antonio Gómez reconoció que “el proyecto es malo desde punto de vista técnico pero es interesante a nivel social”. Por eso se mostró partidario de mejorarlo durante su debate en particular en la Comisión de Trabajo ya que “allí se podría mejorar el problema social que está inserto en esta discusión”.
El senador Pedro Muñoz Aburto apoyó la propuesta de su par José Antonio Gómez, y recalcó que “como la mayoría coincidimos en que el proyecto está mal formulado pero su objetivo es loable, lo lógico sería aprobar la idea de legislar y analizarlo en particular en la Comisión respectiva”.
Asimismo, el senador Guillermo Vásquez manifestó su esperanza de que “se logre establecer durante el debate en particular todos los mecanismos para garantizar la debida y adecuada labor de los trabajadores ambulantes”, con el fin de dar respuesta a las inquietudes surgidas entre los senadores.
Finalmente, el senador Jaime Naranjo, destacó que “han sido los propios comerciantes ambulantes los que nos piden formalizarlos. Entonces, sería absurdo negarles esta posibilidad porque ellos son una realidad en el país y esta es una gran oportunidad para regular el sector”. Agregó que “los vendedores ambulantes no tienen la culpa de desarrollarse en dicha actividad ya que son víctimas del propio sistema económico”.