En una sesión que estuvo cruzada por el debate sobre las tendencias ideológicas y valóricas que están presentes en la Corte Suprema, la Sala del Senado aprobó en forma unánime la nominación del actual presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Haroldo Brito, como nuevo integrante del máximo tribunal del país.
El magistrado consiguió el respaldo de los 34 senadores presentes en el hemiciclo y proveerá el cargo que quedó vacante cuando el magistrado Alberto Chaineau se acogió a jubilación.
Pese a las elogiosas palabras que tuvieron los senadores al momento de destacar la trayectoria profesional y jurídica del nuevo integrante del máximo tribunal, 17 legisladores intervinieron en el debate que se generó luego que la senadora Evelyn Matthei planteara que recibió información desde el interior del Poder Judicial en la que se manifestaba la preocupación, “sobre el poder y la forma en que estarían actuando jueces que son masones”.
Intervinieron en la sesión los senadores Soledad Alvear, Evelyn Matthei, Alberto Espina, Guido Girardi, Guillermo Vásquez, Carlos Cantero, Nelson Ávila, José Antonio Gómez, Víctor Pérez, Jaime Gazmuri, Carlos Ominami, Jorge Pizarro, Camilo Escalona, Alejandro Navarro, Jovino Novoa, Pablo Longueira y Jorge Arancibia.
Al hacer uso de la palabra, la senadora Alvear manifestó su satisfacción por la nominación de Brito, pues tiene condiciones de apertura frente a los procesos de modernización necesarios en la administración de justicia. “Creo muy importante que un ministro de estas características pueda llegar a la Corte Suprema. Todos sabemos que hay procesos de modernización de la justicia y siempre es importante que en el máximo tribunal, tengamos ministros con una mentalidad abierta a escuchar y a ir caminando con los signos de los tiempos”, señaló.
INQUIETUD
La controversia se generó cuando la senadora Matthei manifestó haber recibido información desde el interior del Poder Judicial de personas que ven con preocupación “el poder y la forma en que estarían actuando jueces que son masones”. Junto con aclarar que siente el mayor afecto por las personas adscritas a la masonería, señaló que le preocupa haber recibido informes “de que en el fondo los masones están sobre representados en la mayoría de las instancias, sencillamente porque hay personas que actúan primeramente como masones y después según el bien común”.
Agregó que respalda la nominación de Brito, pues confía en que el no actuará de esa manera ni permitirá que otros lo hagan. Asimismo, aclaro que no es fácil señalar estas cosas, pero que es necesario hacerlo pues es una preocupación que existe.
A su turno el senador Espina, valoró que se planteara el tema, el que también fue abordado en la Comisión de Constitución y dijo que conoce al magistrado desde hace más de 20 años, por lo que tiene “la más íntima convicción de que se trata de un juez que garantiza en sus resoluciones absoluta y total independencia política o de grupos de presión para fallar, y eso es lo esencial en el nombramiento de un juez”.
En tanto, el senador Girardi manifestó que el magistrado ha tenido una visión “aperturista, progresista y renovadora y ha sido parte del desafío de avanzar en modernizar la justicia chilena”, por lo que prestigiará al máximo tribunal. Agregó que es legítimo que los jueces se identifiquen con distintas visiones, pero que no es bueno “apuntarlos con el dedo”, pues la misión del Senado es elegir a los mejores.
El senador Vásquez, destacó que Haroldo Brito fuera elegido por sus pares como el mejor juez del año pasado, lo que grafica su calidad profesional. No obstante dijo que le preocupan los reclamos que recibió la senadora Matthei, pues “ello significa una discriminación que no corresponde. Creo que ese tipo de reclamos es perjudicial porque demuestran que hay quienes quieren mantener una segmentación improcedente”, dijo.
El senador Cantero manifestó su preocupación porque se haya dicho que el Poder Judicial tiene una sobre representación de los masones y que éstos tengan una suerte de red de protección, pues a su juicio, “lanzar un velo de duda de las conductas éticas de las instituciones me parece delicado y peligroso. Este tema es muy serio y me parece que introducirse en la libertad de conciencia y en el fuero íntimo de una persona, es atentar contra los principios más básicos de un ser humano. Aquí se trata de medir si es un buen juez”.
El senador Ávila también manifestó su preocupación por el planteamiento de la parlamentaria, pero dijo que “el punto no merecía figurar en el momento en que se decide la incorporación a la Corte Suprema de uno de los más destacados jueces con que cuenta la República. El ministro Haroldo Brito tiene una trayectoria que por sí misma rompe cualquier barrera artificial que se le pretenda levantar, se impone por sus propios méritos, no necesita el favor de nadie”.
En tanto el senador Gómez señaló que dada la gravedad de los dichos, la senadora debe ponerlos en conocimiento de las instituciones que corresponde al interior del Poder Judicial. “Tiene que tener la fuerza para denunciar a quien corresponda para que estos hechos sean conocidos, porque si de aquí en adelante vamos a tener que preguntarle a quien venga a este Senado si es católico, judío masón o musulmán me parece que hemos retrocedido en la historia miles de años”.
TRAYECTORIA
Por su parte el senador Pérez precisó que la afirmación de la senadora Matthei fue sobre prácticas y puso énfasis en la trayectoria del magistrado. “He sido testigo directo de la acción del ministro Brito, es un juez justo, serio, cuyas resoluciones se basan en un análisis adecuado del derecho y de la legislación. He seguido su carrera y ha sido siempre su actuación, y me provoca una gran satisfacción poder dar mi aprobación”.
El senador Gazmuri destacó la labor del magistrado pero lamentó que se le imputen a una institución como la Masonería, acciones contrarias a la ley y el establecimiento de redes de complicidad. Asimismo, dijo que le parece gravísimo que se diga que una corriente espiritual o filosófica esté sobre representada.
A su turno el senador Ominami reconoció que lo planteado por la parlamentaria tiene la virtud de la transparencia, pero no de la prudencia ni de la ecuanimidad, pues señalar a un sector en particular es peligroso. Más aun si se toma en cuenta que la historia de la masonería está llena de persecuciones.
Junto con calificar el debate de “inconducente y exagerado”, el senador Pizarro lamentó que se estén buscando intenciones distintas a las que planteó la senadora, que sólo transmitió una preocupación que le manifestaron. Recordó que durante años hubo malos jueces y es por eso que cada vez que llega una propuesta al Senado deben analizarla “con pinzas”, por lo que es legítimo que se sepa a quien están nombrando.
Por su parte el senador Escalona destacó los méritos profesionales y judiciales del magistrado y señaló que, dado que vivimos en una sociedad democrática, ésta no puede ser controlada por visiones sectarias. Agregó que el país debe resguardarse de los grupos fundamentalistas y también debe evitar la exclusión.
En tanto, el senador Navarro señaló que si el tema ideológico, filosófico y moral se va a incorporar en el debate sobre los nombramientos, es “arbitrario, injusto y particularmente grave, porque se hace cuestión de una forma de pensar. Ojalá que en ningún caso, jamás en nuestro país haya el sentido de estigmatizar a quienes profesan una determinada ideología”.
El senador Novoa manifestó su extrañeza por las reacciones que provocaron las declaraciones de la senadora, pues en ningún caso ofendió a la masonería. Agregó que cualquiera que actúe como grupo está sobre representado y “no me importa que el día de mañana 21 miembros de la Corte Suprema, por ser muy buenos jueces, sean masones, pero sí me importa si dos o tres de ellos actúan como grupo”.
El senador Longueira señaló que así como se habla de tolerancia y diversidad es fundamental respetar y no descalificar a quienes adscriben a movimientos católicos.
Finalmente, el senador Arancibia manifestó que el Senado, al momento de nominar autoridades, debe despejar cualquier cosa que signifique aclarar en plenitud las características y orientaciones que una persona de tanta importancia.