Con el compromiso de que el Ejecutivo revisará la norma general de la Ley de Bases de Administración del Estado que apunta a evitar el nepotismo en las reparticiones públicas, el Senado aprobó en segundo trámite y sin modificaciones, el proyecto que propone una excepción a la inhabilidad contemplada en la mencionada ley, para permitir el ingreso de parientes y familiares al Servicio Exterior.
Con ello, la iniciativa que llegó a la Sala con los informes favorables de las Comisiones de Gobierno y de Relaciones Exteriores quedó en condiciones de ser promulgada como Ley de la República. Durante el debate intervinieron los senadores Carlos Bianchi, Juan Pablo Letelier, Sergio Romero, Roberto Muñoz Barra, Jaime Gazmuri y Jorge Arancibia, además del ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo.
El secretario de Estado, a petición del senador Letelier se mostró abierto a tratar en un proyecto aparte una revisión a la actual ley que establece que “no podrán ingresar a cargos de la Administración del Estado, las personas que tengan calidad de cónyuge, hijos, adoptados o parientes hasta el tercer grado de consaguinidad y segundo de afinidad inclusive, respecto de las autoridades y de los funcionarios directivos del organismo de la administración civil del Estado al que postulan, hasta el nivel de jefe de departamento o su equivalente”.
El senador Carlos Bianchi, presidente de la Comisión de Gobierno precisó que esta iniciativa evita la distorsión que esta ley provoca en familiares de funcionarios del Servicio Exterior y, en definitiva, “se trata de eliminar las barreras de entrada a familiares de modo que el país pueda contar no solo con personas con sólidos conocimientos en materias internacionales sino que además conozcan en terreno la labor de representar al país en el extranjero”.
Por su parte, el senador Juan Pablo Letelier insistió en que “la Ley de Bases de Administración del Estado ha tenido una pésima aplicación porque no solo afecta a familiares de funcionarios que se desempeñan en el Servicio Exterior sino que hay un conjunto de hijos de funcionarios públicos que comparten la vocación pública de sus padres o familiares directos pero que ven frustrados sus intereses por esta interpretación indebida o inadecuada de la norma”.
A su vez, el senador Sergio Romero se mostró partidario de aprobar esta iniciativa en su mérito como corresponde porque “constituye una aspiración muy sentida de los funcionarios del Servicio Exterior”. Agregó que se trata de “un hecho específico del Ministerio de Relaciones Exteriores donde tenemos la obligación ética de resolver este tema”, aunque no objetó que se proponga con posterioridad, una revisión para otros sectores de la Administración estatal.
El senador Roberto Muñoz Barra ahondó sobre el alcance de la actual ley de probidad y manifestó que “solo hay inconvenientes reglamentarios cuando un familiar tan directo como un hijo o esposa dependen de una jefatura directa del padre o el esposo, pero me consta que en todas las reparticiones públicas hay familiares desempeñándose en servicios y lugares distintos”.
A su vez, el senador Jaime Gazmuri presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores recogió el planteamiento de su par, el senador Letelier e instó al gobierno a proponer una modificación a la actual norma de la ley de Bases de Administración del Estado porque “es un exceso interpretar la norma para impedir que algún familiar puede acceder al servicio público”.
El senador Jorge Arancibia apuntó específicamente al caso de las Fuerzas Armadas que también están exceptuadas de esta inhabilidad que establece la Ley porque, “hay profesiones que tienen un objetivo y un espacio de operación específico, por ejemplo, puede que un hijo de un oficial esté destinado en Arica y su padre en Punta Arenas y no se encuentren nunca durante su carrera, lo mismo ocurre en Relaciones Exteriores y me parece que en el Poder Judicial también”.
Finalmente, el ministro José Antonio Viera Gallo aseveró que “el gobierno está dispuesto a estudiar esta materia porque, por ejemplo, se podría aplicar al Poder Judicial. Habría que estudiarlo pero ya que se ha planteado por distintos parlamentarios, existe un buen antecedente para estudiar esta materia”.
Cabe señalar que, en lo fundamental el proyecto solo permite que los mencionados familiares de funcionarios del Servicio Exterior puedan postular a la Academia Diplomática, pero eso no significa que sean admitidos en ella, ya que allí deberán superar el estricto concurso que se sigue para ingresar al Servicio Exterior.