Un contundente respaldo le dio el Senado al proyecto que prohíbe la venta y publicidad de la denominada “comida chatarra” o alimentos no saludables en los colegios, al aprobar en forma unánime la idea de legislar sobre la iniciativa que cumple su primer trámite en la Cámara Alta.
Ahora, corresponde que el proyecto –originado en una moción de los senadores Evelyn Matthei, Guido Girardi, Carlos Kuschel, Mariano Ruiz-Esquide y Carlos Ominami- sea remitido nuevamente a la Comisión de Salud para su estudio en particular, para lo cual se fijó el 11 de agosto como plazo para presentarle indicaciones.
Durante el debate de la iniciativa intervinieron los senadores Guido Girardi, Jorge Arancibia, Mariano Ruiz-Esquide, Carlos Ominami, Juan Pablo Letelier, Sergio Romero, Evelyn Matthei, Carlos Cantero y Alejandro Navarro, quienes valoraron los alcances de la propuesta y anticiparon algunos cambios para perfeccionarla.
Cabe recordar que el proyecto prohíbe la venta y publicidad de alimentos no saludables en colegios y establece un sistema de etiquetado nutricional tipo “semáforo”, que es un indicador en el etiquetado de alimentos destinado a orientar sobre los productos con altos y bajos niveles nutricionales.
PROBLEMA PREOCUPANTE
El senador Girardi recordó que uno de los propósitos de la iniciativa es enfrentar la “crítica y dramática” situación que vive nuestro país respecto de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles, que derivan en que los dos tercios de las personas que fallecen a diario, lo hagan por esas causas.
Asimismo, señaló que el 50% de los niños de 6 años son obesos o con sobrepeso y de ellos, un gran porcentaje tiene hipertensión, resistencia a la insulina y colesterol alto, razón por la cual hay que prevenir a través de los cambios de hábitos alimenticios y de actividad física. En ese contexto manifestó que el proyecto apunta a dotar a la población de la información suficiente respecto de los alimentos que está consumiendo y prohibir la publicidad de “comida chatarra” dirigida a menores.
A su turno, el senador Arancibia –presidente de la Comisión de Salud- valoró la señal que dio el Ejecutivo en las últimas semanas al entregar una propuesta con los cambios y orientaciones que podría tener la iniciativa. Si bien destacó los alcances de este proyecto aclaró que si se pretende disminuir las Enfermedades Crónicas no Transmisibles, es necesario introducirle cambios importantes que apunten a buscar un equilibrio entre la actividad física y lo que se consume. Asimismo, planteó que es importante buscar formas de etiquetar los alimentos más claras que la del “semáforo”, asunto que se analizará durante la discusión en particular.
Por su parte el senador Ruiz-Esquide recordó que esta iniciativa apunta a uno de los temas de más difícil solución en el país y en el mundo. Agregó que el proyecto no es restrictivo, sino que preventivo pues no busca limitar la acción privada, sino que se pongan las prioridades como corresponde, pues la salud debe estar primero.
En tanto, el senador Ominami recordó que la iniciativa está inspirada en las proposiciones que ha hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover una alimentación saludable y de tomar conciencia de los riesgos de consumir alimentos inadecuados. En tal sentido, señaló que es fundamental que la población sepa lo que está consumiendo y para ello se requiere tener una rotulación simple que incentive a los productores de alimentos a que mejoren la calidad de alimentos que están presentándole al público.
MIRAR A FUTURO
El senador Latelier advirtió que es fundamental hacerse cargo de los problemas de salud pública, en particular de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles, para lo cual un primer paso es establecer mecanismos de etiquetado de alimentos más comprensibles para la ciudadanía. Agregó que avanzar en esta materia es una señal para los grandes consorcios de alimentos.
A su turno el senador Romero coincidió en que la situación sobre obesidad es preocupante, por lo que es necesario que la sociedad cuente con información adecuada respecto de lo que consume. En tal sentido dijo que se busca darle transparencia la mercado alimenticio en términos de información y anticipó que espera enriquecer la iniciativa durante su discusión en particular.
En tanto la senadora Matthei citó la última encuesta de salud que hizo la Universidad Católica y que refleja niveles preocupantes de obesidad, sedentarismo, tabaquismo y colesterol alto, argumentando que si no se toman medidas al respecto Chile tendrá una “explosión” en las Enfermedades Crónicas no Transmisibles.
Junto con señalar que hay que enfrentar la obesidad, con todas las armas posibles, propuso un mecanismo distinto para etiquetar los alimentos y que ya está siendo utilizado con éxito en Europa.
En tanto el senador Cantero manifestó que el mercado tiene que estar sometido a normas y estándares frente a los alimentos, pero advirtió que la obesidad, la hipertensión y la diabetes son enfermedades que se desarrollan con el tiempo, por lo que exigió al Estado un rol más activo en la prevención. Asimismo, señaló que no se saca nada con rotular los alimentos si no se introduce la educación física en nuestro sistema educacional.
Finalmente el senador Navarro planteó la necesidad de implementar una cultura al consumidor en términos de exigir calidad, pues si la rotulación de los alimentos no va acompañada de educación al consumidor, no tendrá efecto. Asimismo, propuso incluir en todos los niveles, educación sobre alimentación saludable.