Con plazo para realizar indicaciones hasta el próximo 4 de agosto quedó el proyecto, en segundo trámite, que transforma en sociedad anónima a la Casa de Moneda. Ello, luego de que el Senado aprobara la iniciativa por 24 votos a favor y 5 abstenciones de los senadores Andrés Allamand, Nelson Ávila, José García, José Antonio Gómez y Antonio Horvath.
El proyecto modifica la institucionalidad de este organismo para permitir una mayor competitividad en el cumplimiento del rol que le asigna la ley. Durante el debate intervinieron los senadores Nelson Ávila, Eduardo Frei, Adolfo Zaldívar, José García, Carlos Ominami, Pablo Longueira, Guillermo Vásquez y Alejandro Navarro.
El senador Nelson Ávila se mostró contrario a esta iniciativa ya que, a su juicio, conlleva una futura privatización. Aclaró que “la propia INTERPOL aconseja acuñar monedas y valores en instituciones de naturaleza pública y por lo tanto, para evitar rigidecez y controlar la gestión no es necesario privatizar la empresas públicas, basta aplicar una sana administración y comprometer una voluntad política contra la corrupción”.
Por su parte, el senador Eduardo Frei, presidente de la Comisión de Hacienda precisó que “en ningún momento se ha hablado de privatizar Casa de Moneda” y aclaró que el punto es que en los últimos años su principal cliente: el Banco Central ha ido disminuyendo su carga porque cotiza las monedas en otros países con otras tecnologías. Por lo tanto, “el proyecto tiene que dar una solución integral a esta institución para que sea viable en el futuro y cuente con el financiamiento adecuado”, dijo.
En tanto, el senador Adolfo Zaldívar, aseveró que el proyecto “va a actualizar una institución que cumplió pero que no está en condiciones de seguir entregando un servicio competitivo”, por eso se mostró partidario de “abrir una posibilidad real para que Casa de Moneda entregue el servicio que se requiere, compita como corresponda y sus trabajadores reciban una justa retribución”.
A su vez, el senador José García manifestó sus dudas porque la iniciativa no “aborda la solución de fondo y deja a sus trabajadores en situación incierta”. Aclaró que si bien se transforma en sociedad anónima a esta empresa “no se le entregan recursos para que invierta en nuevas maquinarias y tecnologías para poder competir con sus similares del mundo, por lo tanto, nos podemos ver envueltos en una situación tan penosa como la que vive Ferrocarriles del Estado”.
El senador Carlos Ominami entregó una visión diferente y señaló que hay que darle a Casa de Moneda una institucionalidad para que enfrente en mejores condiciones el mercado actual, pero “eso no significa que hay que cerrarla o privatizarla”. Agregó que la manera más adecuada para que las entidades públicas puedan competir es a través de la figura de sociedades anónimas y, en ese sentido, se mostró confiado de que esta institución entrará en la ley que perfecciona los gobiernos corporativos
Por su parte, el senador Pablo Longueira, afirmó que “hay que hacer más eficiente la gestión de la Casa de Moneda”. Lamentó que no haya habido la voluntad política de aprobar antes este proyecto porque “lo que está ocurriendo aquí es producto de esta demora” y destacó el valioso capital humano que posee esta institución.
El senador Guillermo Vásquez aseguró que la administración de una empresa pública como sociedad anónima le permite con mayor facilidad competir en el exterior y puntualizó que “en el proyecto queda salvaguardada su condición de empresa pública porque cualquier modificación deberá hacerse mediante ley de quórum calificado”. Se mostró además de acuerdo con la iniciativa que otorga “beneficios que con mucha razón, esperan sus trabajadores especializados”.
En tanto, el senador Alejandro Navarro pese a que reconoció que hay un avance sustantivo en el proyecto sobre la situación de sus trabajadores expresó sus dudas respecto a “las múltiples restricciones que experimentan estas sociedades anónimas, porque no se las deja crecer y se les limita la inversión y endeudamiento, por lo tanto, la pregunta crucial es si el Estado va a permitir que siga o este es un mero trámite para privatizarla”.
Finalmente, la Subsecretaria de Hacienda, María Olivia Recart aclaró que el Ejecutivo “quiere darle la oportunidad a un servicio público que actúa como entidad productiva de revertir la tendencia que ha tenido en el último tiempo, y además que sus trabajadores mejoren su situación laboral”. Recalcó que “la intención es mantener Casa de Moneda como una actividad estratégica del Estado no solo aquí, sino que también pueda prestar servicios a otros países”.