El Senado emitió un pronunciamiento oficial sumándose así a las diversas expresiones de alegría y esperanza que generó la noticia de la liberación de la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, tras 6 años de secuestro en la selva colombiana.
Por acuerdo unánime, el Senado acordó enviar un oficio al gobierno de Colombia expresando su satisfacción por la reciente liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, junto a tres ciudadanos estadounidenses y otros 11 rehenes que estaban en manos de la Fuerzas Armadas Revolucionarias FARC.
Así lo dio a conocer el Presidente del Senado, Adolfo Zaldívar quien al inicio de la sesión ordinaria pidió el acuerdo de la Sala para enviar esta comunicación haciendo además “un llamado para que se inicie todo un proceso para obtener la libertad de todos aquellos que se encuentren privados de libertad víctimas de secuestros de esta naturaleza”.
En tanto, el senador Jorge Pizarro, quien también es el presidente del Parlamento Latinoamericano (Parlatino) planteó la necesidad de seguir implementando los acuerdos de paz en los cuales está involucrado tanto el gobierno colombiano como los actores del conflicto.
Por su parte, el senador Camilo Escalona aseguró que “la libertad de Ingrid Betancourt y de las otras personas en Colombia representa que prevalece la libertad sobre la opresión”. Consultado sobre cómo quedan las FARC después de esta liberación, indicó que “quedan en el mismo punto que estaban, como una organización que intenta negar los valores esenciales que dicen relación con lo que es el hombre contemporáneo, con lo que es la civilización hoy”.
El pronunciamiento del Senado se suma así a la opinión del gobierno chileno que a través del canciller Alejandro Foxley calificó esta liberación como un “gran triunfo de la humanización de las relaciones internacionales”.
El rescate de los 15 rehenes se produjo en una zona selvática del departamento de Guaviare, en el suroeste de Colombia, cuando comandos del ejército colombiano capturaron a miembros de las FARC en un cerco de seguridad que rodeaban a los rehenes y los guerrilleros convencieron a sus camaradas que los custodiaban que los entregaran, según lo informó el ministro de defensa colombiano, Juan Manuel Santos.