La obligación de los defensores y fiscales de buscar un mecanismo que permita la rehabilitación de los jóvenes infractores de ley que tengan dependencia de sustancias ilícitas y de alcohol, plantea una moción del senador Jaime Orpis, que apunta a perfeccionar la ley de responsabilidad penal adolescente.
La iniciativa, que fue derivada a la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, señala que “en todas las actuaciones judiciales o administrativas relativas a los procedimientos, sanciones y medidas aplicables a los adolescentes infractores de la ley penal, se deberá tener en consideración el interés superior del adolescente, que se expresa en el reconocimiento y respeto de sus derechos”.
Por ello, tanto los jueces como los fiscales y defensores “deberán propender a la rehabilitación de adolescentes con problemas de dependencia de sustancias ilícitas y de alcohol”.
De ahí que cada vez que, producto de un ilícito salga a relucir el consumo habitual de dichas sustancias, “deberá buscarse un mecanismo que permita la rehabilitación del adolescente, ya sea, con un tratamiento de rehabilitación por adicción a las drogas o el alcohol, o con alguno otro, que fortalezca la rehabilitación y la reinserción social del menor”.
Asimismo, cada vez que el juez, a través de la evidencia presentada por la Fiscalía o la Defensoría tome conocimiento de que un adolescente infractor se encuentra inserto en un consumo habitual de drogas o alcohol, “deberá propender a un tratamiento de rehabilitación del menor, para lograr así su reinserción social”.
CONSUMO TEMPRANO
Según explica el senador Orpis en su iniciativa, “el consumo empieza en una edad temprana en personas que se ven involucradas en hechos delictivos. Por ello, es en la adolescencia cuando aún estamos a tiempo de darles la posibilidad de un cambio en su futuro o condenarlos a una vida de sustancias ilícitas y delincuencia, ya que, a medida que el consumo se hace más intenso los delitos que comete cada individuo aumentan”.
A modo de ejemplo, cita un estudio que abordó el consumo de drogas en detenidos y en el cual la mitad de los encuestados había experimentado con marihuana a los 15 años o antes, y se inició con la cocaína o pasta base, a los 18 años o antes.
Por otra parte, un estudio realizado por el Conace en septiembre de 2007, establece que el Perfil de Jóvenes infractores actualmente en tratamiento y rehabilitación de drogas, inician su consumo de sustancias ilícitas a los 12 años, no tienen motivaciones para iniciar tratamientos de drogas, fracaso de tratamiento antidrogas anteriores y escolaridad hasta 6º básico, entre otros ítems.
“Si bien es cierto, existe una norma consagrada en la ley de responsabilidad penal adolescente, esta no ha resultado suficiente para que tanto jueces, como fiscales y defensores propendan a que los menores entren en tratamientos de rehabilitación”, advirtió el legislador.