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Valparaíso | 15/07/2008 | Departamento de Prensa |  Boletín Nº 5967-08

Multas de casi dos millones de pesos arriesgarían comerciantes que vendan artículos eléctricos ineficientes

Así lo dispone la moción del senador Andrés Allamand que apunta a reducir el consumo de energía y mejorar los actuales estándares mínimos de desempeño energético (EMDE), en especial en refrigeradores, congeladores y luminarias.

Una implementación gradual de la venta al público de artefactos eléctricos como luminarias, refrigeradores y congeladores que disminuyan de un modo efectivo el consumo de energía establece la moción del senador Andrés Allamand que apunta a disminuir el impacto que la generación y transmisión eléctrica tiene sobre el medio ambiente.

 

Asimismo, mediante la implementación de estándares mínimos de desempeño energético (EMDE) de estos productos, el parlamentario propone reducir el gasto financiero de la ciudadanía en electricidad y aumentar la seguridad del suministro eléctrico.

 

La iniciativa que será analizada por la Comisión de Minería dispone fuertes multas de 50 UTM, es decir $1.780.000 para aquellos establecimientos que expendan estos artículos y que infrinjan las restricciones de consumo energético de sus productos.

 

Sin perjuicio de lo anterior, el juez de policía local tendrá la facultad para decretar, en caso de reincidencia, la clausura, hasta por 30 días, del establecimiento industrial, comercial o importador en que se hubiere vulnerado la norma.

 

El senador Allamand manifestó que “los artefactos seleccionados en este proyecto de ley no sólo lideran las posibilidades de ahorro, sino que además siguen las pautas establecidas por varios estudios previos sobre su real eficiencia energética”.

 

Agregó que “los estándares mínimos de desempeño energético son una de las principales medidas para reducir el consumo innecesario de energía. Gracias al avance tecnológico, hoy contamos con mecanismos cada vez más eficientes para desempeñar una tarea determinada”.

 

Sin embargo, aclaró que “dichas tecnologías conviven aún con aquellas más antiguas e ineficientes. Ello se debe, entre otras razones, a que la información poco fluida y la carencia de incentivos correctos han impedido un reemplazo más rápido de los aparatos ineficientes por parte de las tecnologías más limpias”.

 

En ese sentido, el senador Allamand explicó que “el consumo energético de los artefactos no suele ser una de los factores preponderantes en la decisión de compra de la mayoría de los consumidores. Y, en gran medida, ello se explica por la tradicional complejidad y baja visibilidad de la información asociada al consumo energético”.

 

Por otra parte, dada la baja importancia que históricamente los consumidores han asignado al consumo energético y la nula regulación existente, los fabricantes tienen pocos incentivos para desarrollar y comercializar aparatos más eficientes.

 

El legislador recordó que el estudio “Selección de Artefactos Eléctricos Prioritarios para la Implementación de un Programa de Etiquetado de Eficiencia Energética” realizado el año 2003 por encargo de la Comisión Nacional de Energía, concluyó que los refrigeradores y congeladores lideraban en ese entonces la lista de artefactos eléctricos susceptibles de someterse a un programa de eficiencia energética. No obstante, “en dicho estudio no se incluyeron las luminarias”, dijo.

 

En cambio, el estudio “Simulación Operacional de un Programa de Etiquetado de Eficiencia Energética para Artefactos Eléctricos” (2005), también desarrollado por la Comisión Nacional de Energía, sí incluyó las luminarias en el análisis. Este trabajo concluyó que las luminarias presentan el mayor potencial de ahorro de un modo costo-efectivo entre los artefactos seleccionados.

 

A la luz de las conclusiones de estos trabajos previos, el Programa País de Eficiencia Energética escogió refrigeradores, congeladores y luminarias para iniciar un programa de etiquetado, orientado a informar a la población del consumo de dichos artefactos y de este modo incidir en su decisión de compra.

 

Para llevar adelante dicho programa, el Instituto Nacional de Normalización, en conjunto con fabricantes, académicos, expertos y autoridades del sector eléctrico, estableció normas rigurosas y estandarizadas para medir la eficiencia energética de estos artefactos, armonizadas con los criterios internacionales.

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