Establecer un sistema de donación universal de órganos, donde todas las personas que nazcan en Chile tengan esa condición, sería, a juicio del senador e integrante de la Comisión de Salud, senador Guido Girardi, la solución a la falta de donantes en el país.
Si bien el parlamentario reconoce que ha habido algunas dificultades para abordar el tema, anticipó que se reunirá con la Ministra de Salud, María Soledad Barría, para intentar reactivar la discusión. Esto independiente de la decisión del Ejecutivo de fijarle suma urgencia a una moción del diputado Antonio Leal que impediría que familiares cambien la voluntad del donante.
El senador Girardi es autor de un proyecto sobre donación universal, el que presentó junto a los senadores Evelyn Matthei, Carlos Ominami, Carlos Kuschel y Mariano Ruiz-Esquide. Dicha iniciativa recoge varios aspectos de otras mociones presentadas en su oportunidad por los senadores José Antonio Gómez, Alejandro Navarro, Carlos Ominami y Mariano Ruiz-Esquide, por los senadores Evelyn Matthei y Jovino Novoa y por el senador Juan Pablo Letelier, respectivamente.
Asimismo, manifestó que es necesario ir generando un cambio de mentalidad frente al tema, lo que se vería favorecido con el proyecto sobre donación universal de órganos.
“Es muy distinto que uno le pregunte a las personas si quieren ser donantes, a decirles que todos los chilenos son donantes al nacer. Ahí está el concepto de la solidaridad como punto principal”, sentenció.
CAMBIO SUSTANCIAL
El senador Girardi explicó que “lo que hace este proyecto es cambiar el eje, porque hoy día para ser donante hay que ir y manifestar la voluntad de serlo y lo que se cambia es que al nacer uno ya es donante y para no serlo hay que ir y manifestar su voluntad. Se hace el cambio al revés”.
Asimismo, precisó que la iniciativa también establece que se debe respetar la decisión de las personas al donar sus órganos, pues es muy frecuente que los familiares no respeten esa decisión después del fallecimiento del donante.
Cabe recordar que el proyecto propone un cambio radical a las políticas sobre transplante y donación de órganos, al establecer que dicho proceso sea universal, salvo en los casos en que exista una declaración en contrario por parte del donante o sus familiares.
En tal sentido señala que se podrá disponer de los órganos de una persona sólo para fines terapéuticos y después de su muerte, siempre que no exista declaración de oposición de parte de él o de sus familiares o representante legal.
Al momento de su aprobación en general por parte de la Comisión de Salud, se solicitó al Ejecutivo que patrocinara una indicación para crear un registro nacional de donantes que sea administrado por el Registro Civil, que permita saber inmediatamente si una persona es donante o no y cuando hizo su declaración en esa línea.