Comisión Mixta de Obras Públicas zanjó las discrepancias surgidas entre la Cámara de Diputados y el Senado en torno al proyecto que permitirá la detección temprana de riesgo de condiciones climáticas, especialmente de lluvias intensas que puedan incrementar extraordinariamente los caudales de ríos.
Una nueva escala de multas para sancionar a los operadores de embalses ante incumplimiento de sistemas de control o de las instrucciones para el vaciamiento ante amenazas de crecidas acordó la Comisión Mixta de Obras Públicas presidida por el senador Juan Pablo Letelier.
De este modo, la instancia resolvió las discrepancias surgidas entre la Cámara de Diputados y el Senado frente a la iniciativa que surgió a raíz de las inundaciones que afectaron a la Región del Bío Bío en el invierno de 2006.
El senador Letelier explicó que “la mayor inquietud de la Cámara Baja eran los rangos de multas que se cobraban cuando los operadores de embalses no instalaban los sistemas de control que la ley obliga y cuando incumplieran las instrucciones de la autoridad frente a una situación de emergencia”.
En el primer caso, dijo el parlamentario “se acogió la propuesta de la Cámara de Diputados en el sentido de mantener el máximo de mil unidades tributarias anuales (UTA), es decir unos 500 millones de pesos y en el caso de infracciones a las instrucciones de la autoridad ante amenazas de crecidas el máximo de las multas quedó en 6 mil unidades tributarias anuales (UTA), es decir unos 3 mil millones de pesos, sin perjuicio de las acciones legales de quienes se vean afectados por las acciones negligentes de los operadores”.
No obstante, el senador Letelier precisó que “ninguna legislación podrá domar la naturaleza y, por lo tanto, seguiremos sufriendo los fenómenos del cambio climático. Pero, lo importante es contar con el instrumental científico necesario para hacer los pronósticos más certeros a fin de que las autoridades puedan obligar a los operadores a que evacuen aguas de los embalses, antes de que se produzcan fenómenos climáticos extremos”.
De este modo, se evitarán mayores daños en las comunidades que viven aguas abajo y “esta ley contribuye a que los operadores de embalses asuman sus obligaciones y la responsabilidad de proteger mejor las vidas y bienes de las comunidades que están río abajo”, dijo el senador Letelier.
Finalmente, el parlamentario recalcó que “este proyecto establece una legislación de nueva generación, muy importante y seria para evitar errores humanos ante episodios climáticos extremos”.