“A pesar de todos los esfuerzos dee los gobiernos de la Conhcertación gran parte de los derechos de los jóvenes no se encuentran consagrados en nuestro país”. Así lo aseveró el senador Jaime Naranjo al conmemorarse hoy, en todo el mundo, el Día Internacional de la Juventud, consagrado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 17 de diciembre de 1999.
El parlamentario recordó que este día tiene como principales objetivos: promover el reconocimiento de los derechos y aspiraciones de los jóvenes; y diseñar políticas nacionales de la juventud por parte de los Estados orientadas a integrarlos al desarrollo económico y social de sus países; fortalecer la participación de la juventud en los procesos políticos y sociales en todos los niveles, entre otros.
En ese contexto anunció que impulsará una Propuesta de Derechos Juveniles, que debería contener a lo menos 3 principios:
Libertad generacional; es decir, darles la posibilidad a toda la generación de ser y pensar distinto de sus antecesores; Igualdad de oportunidades eliminando todas las discriminaciones y restricciones que los afectan respecto de otras generaciones, sin distinciones en el ejercicio de sus derechos civiles y políticos; y asegurar la Diversidad de sus potencialidades; esto implica incluirlos y, reconocerles su status de joven y sus potencialidades dentro de los derechos genéricos.
ESFUERZOS INSUFICIENTES
El senador Naranjo, afirmó que “no es posible desconocer que desde hace décadas en nuestro país ha existido una constante preocupación por la incorporación de los jóvenes a nuestra vida política y social”. Recordó procesos como el de “La Patria Joven” que pusieron a la juventud como protagonista de los cambios políticos que se empezaron a desarrollar a partir de la década de los años 60.
“En efecto, a partir de mayo de 1968, en todo el mundo los jóvenes son parte de un nuevo compromiso con el cambio social. Grandes sectores de la juventud adherían a las ideas del cambio, ya sea a través de la “Revolución de las Flores” y de la “Revolución Social”, agregó.
El senador Naranjo advirtió que “todas estas situaciones determinan la gran apuesta que hace la juventud por cambiar el mundo y hacerlo más humano. Este compromiso no estuvo al margen del gobierno del Presidente Salvador Allende, el cual al inicio de su mandato en 1970 creó la Secretaría General de la Juventud, cuyo objetivo fue vincular a los jóvenes al desarrollo de su programa de gobierno. Muestra de esto es la participación de un importante número de jóvenes en las altas esferas del gobierno, incluso en la calidad de Ministros de Estado. Este proceso se interrumpió con el golpe militar”.
Su preocupación es que transcurridos 18 años desde el retorno a la -democracia, y, a pesar, de los esfuerzos desplegados por los gobiernos de la Concertación, gran parte de los derechos de los jóvenes no se encuentran consagrados en nuestro país. “No es una tarea fácil, ya que es un tema ambiguo al no existir consenso respecto a partir de que edad y hasta que edad se es considerado joven”.
El parlamentario señaló que el mejor ejemplo de esta situación es que la propia Convención de los Derechos de los Niños pone como límite máximo de la niñez los 18 años. “La mayoría de los especialistas de nuestro país reconoce como jóvenes a quienes tienen entre 15 y 29 años, tomando en consideración situaciones propias como son la sexualidad, la afectividad, la recreación y la autoafirmación”.
Concluyó que “esta no es una tarea menor ya que debemos reconocer como sociedad estos derechos si queremos reencantar a nuestros jóvenes que hoy en su inmensa mayoría no se ven representados por nuestro sistema político”