Así lo manifestaron los integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores, Sergio Romero y Hernán Larraín, en el marco de la aprobación del Protocolo Contra la Tortura.
Su preocupación por la situación de las cárceles chilenas, manifestaron los integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores, senadores Sergio Romero y Hernán Larraín, en el marco de la aprobación del Protocolo Adicional de la Convención contra la Tortura y otros tratos inhumanos o degradantes.
La iniciativa contó con el voto favorable de los senadores Romero y Larraín, quienes expresaron su preocupación por lo que está ocurriendo en las cárceles chilenas, tras constatarse –por parte de la Fiscalía de la Corte Suprema- un trato indigno y vejatorio, en diversos casos.
Igualmente, los parlamentarios manifestaron la necesidad de que, por vía legal, se cree una Comisión Nacional que coordine el trabajo que se realice en el futuro, para sobrellevar la independencia con que se debe actuar y evitar el sesgo que pueda desarrollarse en su accionar.
Al mismo tiempo, ambos senadores junto a su par Alberto Espina, concluyeron un trabajo que permitirá definir en la legislación interna los delitos de genocidio, de lesa humanidad y crímenes de guerra, a fin de avanzar, seria y responsablemente, en el Tratado de Roma.
“Esta situación inquieta a algunos sectores, que desconocen la acción que se ha desarrollado en el Senado sin necesidad de recibir asesorías extrañas, sino contando con el importante aporte de los Institutos de Estudios del sector”, precisó el senador Romero.
El legislador manifestó que el tema de Derechos Humanos “ha estado siempre en nuestra agenda para avanzar con seriedad y no para ser utilizado en otros objetivos”.