Con el fin de inhibir las fugas de conductores que han protagonizado accidentes de tránsito, el senador Alejandro Navarro, presentó una moción que aumenta en un grado las sanciones contra quienes cometan este tipo de conductas que provocan lesiones e incluso la muerte de sus víctimas.
Por ejemplo, en la actualidad, en caso que un conductor sin estar ebrio, mate o deje con lesiones graves o gravísimas, a una persona arriesga una pena de presidio entre 61 días a 3 años. Si el conductor comete el mismo delito pero en estado de ebriedad, la pena aumenta a entre 3 años y un día a 5 años.
En cambio, con la moción del senador Navarro, en el primer caso el conductor arriesga una pena que va entre 3 años y un día a 5 años y, en el segundo la pena iría entre 5 años y un día a 10 años.
De acuerdo a los datos de la Secretaría General de la Dirección Nacional de Carabineros de Chile durante el año 2007, de un total general de 1.290 accidentes de tránsito reportados a Carabineros en todo el país, en 595 casos el vehículo causante no fue identificado.
“Esto significa que durante el año pasado, el 46% de los conductores huyeron de los accidentes de tránsito sin poder ser ubicados, en los casos más graves, como muerte o lesiones de sus víctimas”, señaló el parlamentario.
Por ejemplo, en la Región Metropolitana, durante el mismo periodo en los 637 atropellos con resultado de muerte o lesiones, los conductores huyeron en 290 de los casos, casi la mitad. En la VIII región, de 99 de estos accidentes huyeron 57 conductores, lo que constituye casi el 60% de los casos.
En tanto, en la V región, de 107 de estos accidentes, huyeron 84 conductores, lo que equivale al 80% de los casos. En la Región de Los Ríos y de Los Lagos, las fugas son del orden del 90% y 75% de los casos respectivamente.
El senador Navarro precisó que “cuando el autor del atropello no es identificado, no existe ninguna posibilidad de querella penal, pues el sujeto activo no es habido y el resultado de todo esto es la más total y absoluta impunidad en materia de tránsito”.
Aclaró que “la víctima queda sin nadie a quien demandar judicialmente por muchos de estos daños y perjuicios, tales como, el daño emergente o el causado por los gastos de rehabilitación, hospitalización, incapacidad y fármacos; el lucro cesante que es lo dejado de percibir en virtud del accidente, los días no trabajados o los sueldos no percibidos y el daño moral que es el sufrimiento psicológico”.
El legislador afirmó que “a esto se suma la imposibilidad de la víctima de cobrar el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), porque como no se sabe la patente del vehículo, estas 300 UF, es decir más de $6 millones quedan en la aseguradora respectiva. Este seguro es importantísimo, pues permite financiar tratamientos médicos, terapias, prótesis, rehabilitación, e incluso implica un seguro por muerte. Pero en caso de fuga, hay total indefensión para la víctima, que queda sin seguro y sin indemnización alguna”.
Indicó que “en la actualidad atropellar y matar a alguien, es un delito barato y queda impune, si uno se da a la fuga”. Por estas razones, “planteamos la necesidad de endurecer el régimen de penas y de tramitación procesal de los delitos de tránsito, para los conductores que huyan del lugar de los hechos, luego de provocar lesiones o muertes a peatones”.
Por ello, “creemos que en caso de fugas, se debe aumentar en un grado la pena del conductor fugado y se debe limitar la denominada suspensión condicional de la pena, mecanismo legal para no aplicar la privación de libertad, en caso de, por ejemplo, se llegue a un acuerdo reparatorio con la víctima o se deudos”.
En ese sentido, el senador Navarro propuso como requisito que la petición de libertad en caso de acuerdo reparatorio sea sometida por el fiscal local a la decisión del fiscal regional, previa consulta a la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito, “con el fin de hacer más difícil y más colegiada la decisión de aplicara o no este beneficio”.
Finalmente, el legislador destacó que “en Chile los accidentes de tránsito son un flagelo que no puede ser desconocido, cada año mueren más de 2 mil personas en forma instantánea en este tipo de hechos, pero esta cifra se incrementa en un 15% si se consideran a las personas que mueren en los días posteriores como consecuencia de un accidente”.