Con el propósito de mejorar las condiciones de protección social de las mujeres que conviven con sus parejas, sin haber contraído matrimonio, el senador Jaime Naranjo instó al Ejecutivo a que envíe un proyecto de ley al Congreso que permita a las convivientes incorporarse como cargas de sus parejas en Fonasa.
Según el parlamentario, la ley vigente implica una “clara injusticia y discriminación”, ya que las Isapres permiten incorporar a otras personas siempre que se cancele una cuota adicional por ella.
El senador recordó que cada día, son más frecuentes las uniones de hecho en nuestro país, y adquieren las mismas características de permanencia que aquellas unidas legalmente a través del matrimonio.
A modo de ejemplo, señaló que en los dos últimos censos poblacionales este tipo de uniones subió de un 10% en 1992 al 16% en 2002, por lo que “no me queda ninguna duda, que en estos últimos 6 años esta cifra ha subido nuevamente”.
El senador Naranjo manifestó que pese a esto, la conviviente –que en muchas ocasiones realiza labores en el hogar y en la crianza de los hijos- no tiene derecho a acceder plenamente al Servicio Público de Salud a través de Fonasa, quedando en consecuencia relegada a ser atendida como indigente cuando no tiene el dinero suficiente para acceder a un Plan de Salud de una Isapre.
LEGISLACIÓN VIGENTE
De acuerdo a los antecedentes proporcionados por Fonasa existen dos cuerpos legales que establecen quienes son beneficiarios del Sistema Público de Salud por ser carga familiar. Se trata del Decreto con Fuerza de Ley Nº 150 de 1982 que establece en su artículo 3° “que serán acusantes de asignación familiar, la conyugue, los hijos, los nietos y bisnietos huérfanos de padre y madre, la viuda”, y la Ley 18.469 que regula el Derecho Constitucional de Protección de la Salud y crea un Régimen de Prestaciones de Salud.
En virtud de lo anterior, explica el legislador, “la mujer que ha convivido con un afiliado a Fonasa, no puede ser incorporada como beneficiaria del Sistema Público de Salud, ya que no está incorporada en el DFL N° 150 que nos rige en esta materia”.
El senador Naranjo precisó que “considera que esta situación implica una clara injusticia y discriminación, ya que si se posee dinero es irrelevante ser conyugue o no para acceder a la salud, ya que las Isapres permiten incorporar a otras personas siempre que se cancele una cuota adicional por ella”.
No obstante, precisó que, “si una mujer convive con una persona de escasos recursos en la práctica sólo le queda atenderse como indigente en un hospital, posta o consultorio, sin acceso al sistema de libre elección de Fonasa, ya que le será muy difícil incorporarse a una Isapre; y en caso de lograrlo lo hará mediante planes de salud precarios y poco convenientes”.
En opinión del senador Naranjo esta situación “violenta” uno de los principios fundamentales de la Reforma de la Privatización de la Salud, que es asegurar a todos los chilenos y chilenas a elegir entre el sistema público y privado.
“Asegurar este derecho pasa porque las convivientes tengan la posibilidad de incorporarse como cargas en Fonasa. Cientos de miles de mujeres chilenas no pueden esperar más, por lo cual hago un nuevo llamado al gobierno a modificar la ley vigente, de tal forma que las mujeres convivientes sean reconocidas como cargas de un trabajador y así tener pleno acceso a los beneficios que otorga Fonasa”, sentenció el parlamentario.