El senador e integrante de las Comisiones de Constitución y de Relaciones Exteriores, Hernán Larraín, señaló que en la medida que Chile avance en la tipificación de los delitos que contempla el Tratado de Roma -que creó la Corte Penal Internacional- como el genocidio, delitos de lesa humanidad y de guerra, “podemos pensar en que la aprobación del Tribunal Penal Internacional (TPI) sea algo posible”.
El legislador explicó cuáles serán los principales temas que abordará en el documento que está elaborando sobre el funcionamiento del TPI y reveló su opinión respecto a la factibilidad de que Chile adhiera al tratado.
“Para Chile adherir al TPI no significa una modificación de su situación, porque los delitos que cautela ese tribunal no son delitos que hoy día se cometan en Chile, de manera que no hay problema por ese lado”, señaló el legislador.
No obstante, precisó que el conflicto “es más bien conceptual, es de la restricción de la soberanía jurisdiccional en ciertas materias determinadas y ése es el paso que se debe evaluar con mucha cautela, porque el proceso no tiene marcha atrás. Hay que cautelar la soberanía jurisdiccional de Chile”.
En su opinión, si no se avanza en la tipificación de los delitos de genocidio, lesa humanidad y crímenes de guerra, en nuestro país, “significaría otorgarle soberanía directamente al tribunal en hechos que ocurren en Chile, de modo que ahí hay un camino que discutir y sobre esa base podremos pensar en discutir si adherir o no”.
SITUACIÓN DEL PAÍS
Dentro de los ítems que debe abordar el informe que le encargó su partido, el senador Larraín explicó que lo primero es tener claro bajo qué condiciones se podría aprobar este tratado, poniendo énfasis en los requisitos y compromisos.
Otro de los elementos que debe incorporar el documento es un detalle de los temas a los que está disponible el Gobierno y si existe la voluntad de avanzar en la materia o no.
Teniendo como referencia el viaje que hizo a dependencias del tribunal en junio pasado, el senador dijo que “la corte está funcionando en forma muy seria y muy profesional, tanto por parte de los fiscales acusadores como de la defensa jurídica de los acusados” y agregó que “su interés es atacar los casos más graves que ocurran en el mundo y en los que tenga jurisdicción y fundamento”.
En el recorrido que realizó en compañía del senador Sergio Romero, el parlamentario tuvo la posibilidad de conocer la experiencia de adhesión de otros Estados, quienes reconocen jurisdicción al TPI sólo en el caso que se cumplan ciertas condiciones.
“En el caso de México, si la corte solicitara a alguna persona para que compareciera ante el TPI, el país tiene que autorizar individualmente cada una de las entregas no sólo por parte de los tribunales, sino también por parte del Senado”, explicó el senador Larraín.
En tal sentido, dijo que casos como el de la nación azteca demuestran que cada país puede fijar las reglas del juego de manera de asegurar los objetivos de ambas partes.
Al respecto, indicó que es necesario que “por un lado que haya justicia a nivel mundial sobre delitos tan graves como estos y a la vez respetar la soberanía nacional y el debido proceso cuando este se verifica al interior del país y eso es lo que tenemos que asegurar antes de tomar una decisión”.