Antes de Fiestas Patrias podría materializarse la rebaja de $36 por litro de gasolina, luego que el Senado aprobara en forma unánime y dejara en condiciones de ser promulgado como Ley de la República el proyecto que contempla una rebaja temporal del impuesto a los combustibles y la eliminación permanente del impuesto a las transferencias electrónicas, giros desde cajeros automáticos, cheques y traspaso de fondos de cuenta corriente.
La iniciativa también amplía desde 3.000 UTM a 5.000 UTM anuales, el monto de las ventas anuales de las empresas que podrán acogerse a un sistema simplificado de determinación de sus impuestos, lo que permitirá que un mayor número de ellas puedan acogerse al beneficio que establece medidas de apoyo y fomento a las pymes.
Durante el debate de esta iniciativa, que estuvo marcada por una discusión acerca de la necesidad de revisar la estructura tributaria del país, intervinieron los senadores Hosaín Sabag, Sergio Romero, Carlos Ominami, Evelyn Matthei, Jovino Novoa, Jaime Gazmuri, Nelson Ávila y José Antonio Gómez, quienes valoraron que se hayan recogido algunas de las 37 medidas planteadas por el Senado en mayo.
Al término de la votación el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, agradeció la celeridad y la prioridad que le dio el Senado a esta iniciativa, al convocar a una sesión especial para debatirla y votarla.
El primero en hacer uso de la palabra fue el senador Hosaín Sabag, quien en su calidad de presidente accidental de la Comisión de Hacienda, informó sobre los alcances del proyecto que forma parte de un paquete de medidas que implican mil millones de dólares.
Recordó que la propuesta contempla una rebaja transitoria de la tasa de impuesto específico a las gasolinas automotrices de 4,5 UTM por metro cúbico a 3,5 UTM, lo que se traduce en una baja del precio al consumidor de $36 por litro de gasolina.
Esta rebaja significa un menor ingreso para estado de US$220 millones para el año 2009 y un menor ingreso para lo que queda del 2008 de $19 mil 250 millones.
Por otra parte, se elimina en forma permanente el impuesto a las transferencias electrónicas, giros desde cajeros cheques y traspaso de fondos de cuenta corriente. Esto significa un menor ingreso de US$150 millones a contar del año 2009.
“Este paquete de apoyo para combatir la inflación y dar impulso al crecimiento es parte de un paquete de mil millones de dólares que se complementa con asuntos como la creación de un crédito tributario para energía solar en vivienda”, entre otros, dijo.
ESTRUCTURA TRIBUTARIA
En tanto, el senador Romero manifestó que las señales que se dan con este proyecto van en un sentido correcto, pero advirtió que se debe reflexionar respecto de la transitoriedad y lo limitado de algunas medidas pues no van a provocar un impulso económico perdurable. En tal sentido, dijo que extraña una política nacional de combustibles pues las medidas que se han impulsado para rebajar el valor no han provocado el efecto deseado y recordó que si se hubiera eliminado el impuesto específico y el fondo de estabilización probablemente la inflación habría sido distinta.
A su turno el senador Ominami señaló que el argumento de eliminar impuestos para bajar la inflación puede llevar al Estado a la bancarrota, por lo que hizo un llamado a evaluar políticas de mediano y largo plazo. Al respecto manifestó que “está pendiente una discusión tributaria en serio, porque la nueva ciudadanía tiene demandas muy altas respecto de bienes públicos” como la seguridad, educación y salud, que requieren de recursos para su financiamiento.
En tanto, la senadora Matthei valoró la iniciativa pero recordó que durante todos estos años, ya sea por necesidades o presiones, la relación entre los impuestos que se aplican a los distintos combustibles ha variado y cambia continuamente lo que tiene efectos en la economía real. Además señaló que si alguien quiere hacer una inversión importante para dotar de una red de suministro de gas para autos, por ejemplo, no existe ninguna estabilidad en las reglas del juego que permita ese tipo de inversiones, por lo que solicitó que se den señales de largo plazo de cual va a ser la política tributaria.
Por su parte, el senador Novoa manifestó que esta iniciativa es conveniente para enfrentar la situación puntual por la que atraviesa el país, pero también es conveniente en cuanto a avanzar en la eliminación del impuesto a timbres y estampillas. Tras reiterar que es partidario de que no exista el tributo a los combustibles, o en su defecto, haya uno variable, el legislador manifestó sus reparos a que las medidas que permiten acogerse a un sistema simplificado de determinación de sus impuestos no puedan beneficiar a los holding o empresas que invierten en sociedades productivas, argumentando que si empezamos a “perseguir” a los inversionistas no nos quejemos de los ranking que señalan que Chile ha caído lugares en cuanto a facilidad para hacer negocios.
El senador Gazmuri manifestó que la iniciativa le parece bien orientada en cuanto a establecer políticas especiales y de estímulo para fortalecer a las pequeñas empresas. No obstante manifestó que esta disminución al impuesto a las gasolinas, no resuelve el problema de que existe una estructura tributaria que incentiva el uso del diésel, advirtiendo que está pendiente una discusión tributaria mayor, pues una sociedad como la nuestra con un 22% de gasto público sobre el PIB no va a ser capaz de resolver el conjunto de demandas sociales y económicas que tiene.
En tanto el senador Ávila manifestó su preocupación por el hecho de que se vaya “desmantelando” la estructura tributaria sin que surjan compensaciones en ese ámbito, argumentando que el estado chileno se ha ido debilitando sistemáticamente y cada vez incide menos en el curso del desarrollo económico del país. Agregó que es fundamental evaluar aquello pues no hay nada que apunte a terminar con las brutales desigualdades.
Finalmente el senador Gómez señaló que espera que la iniciativa logre paliar de alguna manera los efectos que la inflación ha producido en la gente. Manifestó que es partidario de entrar en un debate sobre la carga tributaria, pues en su opinión hay impuestos que se deben disminuir para las personas y aumentar para las empresas. Asimismo insistió en la necesidad de contar con una canasta básica con IVA diferenciado y en eliminar el 7% de cotización de salud que pagan los jubilados, pues son medidas que van en directo beneficio de la gente.