Como un hombre “transparente y comprometido con sus causas” calificaron los senadores por la Región del Maule, Jaime Naranjo y Hernán Larraín y la senadora Soledad Alvear, la figura del Obispo emérito de Talca, monseñor Carlos González Cruchaga, quien falleció ayer, víctima de un cáncer hepático, a los 87 años, en la ciudad de Lircay.
El senador Jaime Naranjo, lamentó el fallecimiento del Obispo González “la iglesia y los católicos hemos perdido a uno de nuestros mejores pastores. Ha quedado un enorme vacío que será muy difícil de llenar”.
Agregó que “quienes tuvimos la suerte de conocerlo y compartir con él, siempre pudimos comprobar su enorme sabiduría, su don de escuchar y dar consejos, pero nunca buscar imponerlos. Siempre tuvo una palabra de aliento para no cejar en nuestra lucha por la defensa y promoción de los derechos humanos durante el gobierno de Augusto Pinochet”.
Recordó que monseñor González cuando se desempeñó como Presidente de la Conferencia Episcopal, entre 1988 y 1992 “siempre dijo las cosas por su nombre, contribuyendo decididamente al conocimiento de la verdad y a la justicia. Sin lugar a dudas muchos chilenos hoy le deben la vida a su defensa sin límites de estos derechos”.
El parlamentario valoró además “la opción por los pobres del campo y la ciudad, que tuvo el prelado motivo por el cual muchas veces fue atacado y acusado falsamente por los poderosos. Es por esto que no solo la inmensa mayoría de los chilenos están de duelo, sino también los pobres del campo, es decir, los campesinos y los temporeros a los cuales siempre amó y defendió”.
Por su parte, el senador Hernán Larraín, aseguró que monseñor González “era un hombre muy espiritual, muy jugado por sus causas y tuvo un rol importante en momentos difíciles en Chile donde la iglesia católica jugó un papel preponderante tratando de llevar los temas morales y de derechos humanos al primer lugar de la discusión pública”.
Aseveró que “creo que va a ser recordado como una persona que hizo un aporte espiritual a Chile ya que lo que finalmente buscaba monseñor González era una sociedad más justa, donde hubiese igualdad de derechos y libertades básicas, con las misma oportunidades para avanzar y desarrollarse y todo esto dentro de un ámbito público que estuviese sustentado en valores éticos”.
En el ámbito personal, el senador Larraín, afirmó que el Obispo emérito era “muy afectuoso, cariñoso, muy directo y transparente porque no andaba con dobleces ni dejaba lugar a dudas. Era un hombre muy serio”.
En tanto, la senadora Soledad Alvear visiblemente afectada por el deceso del Obispo emérito con quien compartió sus últimas horas de lucidez señaló que “Monseñor González fue y será un ejemplo para las nuevas generaciones, siempre al lado de los más débiles, defendiendo la vida ante todo y luchando con la fuerza de la Fe en los momentos duros de nuestra patria”.
Precisó que “hoy el país sufre una gran pérdida, pero nos queda su legado, y nuestra misión es vivir y hacer valer esos valores que trascienden cualquier tipo de fronteras”. Agradeció también las palabras y la misión que el Obispo Carlos González Cruchaga dejó sobre todo a políticos y cristianos, en su libro: “¿Qué hiciste con tu hermano?”.
“La primera tarea es apurar aún más la reforma educacional para lograr que ella sea accesible a los pobres y frágiles de siempre y que recompense el esfuerzo sobrehumano de las familias para pagarle a sus hijos una real educación mejor”, dijo la legisladora.
Lo segundo es “apurar la transformación de la economía, agregándole más valor a nuestras exportaciones, creciendo más y superando la triste circunstancia que estamos entre los países más desiguales del mundo; y finalmente terminar de pagar la deuda con el mundo campesino que aún sufre fuertes discriminaciones con respecto al hombre y mujer de la ciudad”, recalcó.
AMPLIA TRAYECTORIA
Monseñor Carlos González nació en Santiago, el 8 de junio de 1921, y era primo hermano del Santo Alberto Hurtado. Fue Obispo de la Diócesis de Talca por treinta años, desde 1967 a 1997 y presidente de la Conferencia Episcopal por dos períodos, entre 1988 y 1992.
El sacerdote, será recordado como un ferviente defensor de los derechos humanos ya que, en su condición de presidente de la Conferencia Episcopal tuvo una importante participación en el plebiscito que trajo nuevamente la democracia a Chile.
Monseñor González fue doce años Obispo emérito cumpliendo múltiples funciones pastorales, espirituales y dedicando gran parte de su tiempo a escribir sobre los temas que le preocupaban.
Hoy, sus restos fueron trasladados en procesión desde la Capilla Santa Teresa de Los Andes del Caserío Lircay hasta la Catedral de Talca, donde es velado.
La Misa de exequias se celebrará mañana martes a las 11:00 hrs, en la Catedral de Talca. Se espera que la homilía sea presidida por el Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, quien fuera, además, Obispo Auxiliar de monseñor Carlos González entre los años 1991 y 1994.
Durante su agonía, el prelado recibió una carta de la Presidenta Michelle Bachelet, la visita del ex mandatario Patricio Aylwin, de quien era amigo, y llamadas de los también ex presidentes Ricardo Lagos y Eduardo Frei Ruiz- Tagle.