“Por el Puerto de Valparaíso pasan más de trece mil millones de dólares al año y lo que deja a la ciudad es el 0.04%, algo completamente absurdo”, señaló el senador Nelson Ávila . Agregó que “lo menos que puede hacer el Estado es regalarle el desarrollo de su borde costero para que este no sea pasto de intereses particulares, y se transforme, como lo que se pretende, en un condominio privado; lo que debería ser parte del disfrute de la ciudad”.
Aún cuando el Concejo Municipal postergó para después de las elecciones municipales la decisión de cambiar el seccional del bgorde costero lo que le permitiría al Grupo Plaza hacer una millonaria inversión en el sector, el parlamentario insistió en su t5otalk rechazo a la perspectiva con que las autoridades edilicias han visionado el desarrollo de esa importante área de la ciudad.
El senador Ávila hizo hincapié en el rol que le cabe al Estado respecto al desarrollo de Valparaíso. Para él, hay una deuda con el puerto y cualquier inversión que se haga en el borde debiera ser en su totalidad pública.