Un proyecto de acuerdo en el que le solicitan a la Presidenta de la República que propicie la utilización de los mecanismos del Sistema Interamericano en los casos de quiebres institucionales que hayan acontecido o puedan registrarse en el continente, presentaron los senadores Carlos Bianchi, Hernán Larraín, Sergio Romero y Adolfo Zaldívar.
A propósito de la dramática situación ocurrida en Bolivia, los parlamentarios también manifiestan en el texto, su “preocupación por la eventual desnaturalización de instancias como Unasur en donde incluso se pretende crear el Parlamento de Unasur, sin la previa anuencia de los órganos legislativos de cada uno de nuestros países”.
Junto con reiterar la necesidad de un irrenunciable e irrestricto apego a los derechos civiles y políticos en el continente, los legisladores sostienen que resulta preocupante tolerar el avance de enfrentamientos como los testimoniados en días recientes “sin que la comunidad americana propicie el encuentro de todas las partes involucradas en el conflicto, al amparo del diálogo que permite propiciar la institucionalidad vigente en el denominado Sistema Interamericano construido a partir de la Organización de Estados Americanos (OEA)”.
Dicho Sistema Interamericano, será analizado mañana martes por la Comisión de Relaciones Exteriores y el Ministro del ramo, Alejandro Foxley.
En el texto, los parlamentarios señalan que “notando el esfuerzo por el encuentro y la concordia entre los países del continente en el marco de UNASUR, se hace necesario reiterar que no pueden desconocerse los mecanismos elaborados por nuestros países para el diálogo y el resguardo de las democracias del continente, los que hoy están válida, legítima y tradicionalmente radicados en la OEA, que dispone de instrumentos internacionales y la experiencia necesarias para medir el diálogo en este conflicto, sin perjuicio de contar con un mandato expreso para el caso boliviano”.
INSTRUMENTOS EXISTENTES
A juicio de los autores de la iniciativa la Declaración de Santiago, de UNASUR y el hecho de que no se haya activado el mecanismo de la OEA, “arroja dudas y plantea expectativas de insospechada concreción”, pues no obstante reiterar el natural e inequívoco respaldo a la democracia y a los principios de integridad e inviolabilidad territorial, entre otros, genera una serie de mecanismos ad-hoc de diálogo en Bolivia, sobre ninguna otra base institucional que el texto suscrito por los Presidentes de los países miembros de UNASUR en Santiago.
Los senadores Bianchi, Larraín, Romero y Zaldívar plantean que la OEA tiene un mandato expreso a propósito de Bolivia, más aún con motivo de la Cláusula Democrática que considera en su evolución convenciones, documentos y declaraciones que incluyen la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de 1969; la Declaración de Santiago de 1991 sobre democracia participativa: la Carta Democrática Interamericana o Declaración de Lima 2001 y la Declaración de Santiago de 2003 sobre democracia y confianza ciudadana.
“Todos esos instrumentos internacionales dan cuenta del rol y protagonismo que cabe a la OEA y su Secretaría General”, aseguran los legisladores.
Por ello, agregan que llama la atención que la dicho organismo no haya figurado en la Declaración, “lo que naturalmente confirma las aprensiones en orden a que se descarta la OEA por desconfiarse de ella, si bien los principios democráticos que invoca fueran acordados mayoritariamente en Chile en el marco expuesto en el párrafo anterior, siendo ésta probablemente marginada por parte de algunos sectores que intentan desnaturalizar este tipo de foros para adecuarlos a sus propios intereses”.