Sólo con el voto en contra del senador Nelson Ávila, el Senado aprobó un proyecto de acuerdo en el que le solicita a la Presidenta de la República que propicie el empleo de los mecanismos que otorga el Sistema Interamericano, a propósito de la dramática situación boliviana.
Asimismo, manifiesta su preocupación por la “eventual desnaturalización de instancias como UNASUR, en donde incluso se pretende crear el Parlamento de UNASUR, sin la previa anuencia de los órganos legislativos de cada uno de nuestros países”.
El texto, que también reitera “la necesidad de un irrenunciable e irrestricto apego a los derechos civiles y políticos en el continente”, contó con los votos favorables de los senadores Jorge Arancibia, Carlos Bianchi, Andrés Chadwick, Antonio Horvath, Carlos Kuschel, Hernán Larraín, Pablo Longueira, Evelyn Matthei, Jovino Novoa, Baldo Prokurica, Sergio Romero, Mariano Ruiz-Esquide, Guillermo Vásquez y Adolfo Zaldívar.
Cabe recordar que la iniciativa fue presentada por los senadores Carlos Bianchi, Hernán Larraín, Sergio Romero y Adolfo Zaldívar.
En lo fundamental, el proyecto de acuerdo señala que resulta preocupante tolerar el avance de enfrentamientos como los testimoniados en días recientes “sin que la comunidad americana propicie el encuentro de todas las partes involucradas en el conflicto, al amparo del diálogo que permite propiciar la institucionalidad vigente en el denominado Sistema Interamericano construido a partir de la Organización de Estados Americanos (OEA)”.
MECANISMOS ESTABLECIDOS
En el texto, los parlamentarios señalan que “se hace necesario reiterar que no pueden desconocerse los mecanismos elaborados por nuestros países para el diálogo y el resguardo de las democracias del continente, los que hoy están válida, legítima y tradicionalmente radicados en la OEA, que dispone de instrumentos internacionales y la experiencia necesarias para medir el diálogo en este conflicto, sin perjuicio de contar con un mandato expreso para el caso boliviano”.
A juicio de los autores de la iniciativa la Declaración de Santiago, de UNASUR y el hecho de que no se haya activado el mecanismo de la OEA, “arroja dudas y plantea expectativas de insospechada concreción”, pues no obstante reiterar el natural e inequívoco respaldo a la democracia y a los principios de integridad e inviolabilidad territorial, entre otros, genera una serie de mecanismos ad-hoc de diálogo en Bolivia, sobre ninguna otra base institucional que el texto suscrito por los Presidentes de los países miembros de UNASUR en Santiago.
Los senadores Bianchi, Larraín, Romero y Zaldívar plantean que la OEA tiene un mandato expreso a propósito de Bolivia, más aún con motivo de la Cláusula Democrática que considera en su evolución convenciones, documentos y declaraciones que incluyen la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de 1969; la Declaración de Santiago de 1991 sobre democracia participativa: la Carta Democrática Interamericana o Declaración de Lima 2001 y la Declaración de Santiago de 2003 sobre democracia y confianza ciudadana.
“Todos esos instrumentos internacionales dan cuenta del rol y protagonismo que cabe a la OEA y su Secretaría General”, aseguran los legisladores.
Por ello, agregan, que llama la atención que la dicho organismo no haya figurado en la Declaración, “lo que naturalmente confirma las aprensiones en orden a que se descarta la OEA por desconfiarse de ella, si bien los principios democráticos que invoca fueran acordados mayoritariamente en Chile en el marco expuesto en el párrafo anterior, siendo ésta probablemente marginada por parte de algunos sectores que intentan desnaturalizar este tipo de foros para adecuarlos a sus propios intereses”.