El senador Jaime Naranjo calificó como un grave atentado contra el derecho a la vida y a la salud “el error” cometido en el Hospital de Iquique donde 25 pacientes fueron diagnosticados como portadores del virus del SIDA, sin que se les informara de su situación ni se les entregara la triterapia con que se está combatiendo en Chile dicha enfermedad.
El legislador fue categórico al sostener quer “cuando está en juego la vida de las personas, no puede argumentarse, como lo hicieron las autoridades del Ministerio de Salud, que esta negligencia era una situación puntual”. Agregó que “esto me parece una falta de respeto y una desconsideración a las víctimas y sus familiares”.
Recordó que “por largos años he venido luchando por lograr que los casos de negligencias médicas sean realmente investigados y sus responsables sancionados, para lo cual, deben establecerse procedimientos de investigación independientes”.
El senador Naranjo, afirmó que numerosos oficios que ha enviado así lo avalan y lamentó que a pesar de los compromisos de las autoridades,”las investigaciones en la inmensa mayoría de los casos terminan en la más absoluta impunidad. No pueden ser las mismas autoridades del centro de salud donde éstas ocurren juez y parte a la vez”, precisó.
Finalmente el parlamentario por la Región del Maule, hizo un llamado a las autoridades del Ministerio de Salud a “no seguir tratando de bajarle el perfil a este grave caso de negligencia médica ocurrida en el Hospital de Iquique, y por tanto, se comprometan a que los responsables sean debidamente sancionados. Además, considero que las autoridades del Ministerio de Salud deben pedir públicamente “perdón” a las víctimas y los familiares de este inexcusable caso de negligencia”, concluyó.
RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS
Cabe señalar que la ministra (s) de Salud, Jeannette Vega, sostuvo hoy que hubo responsabilidad compartida en los casos de personas no notificadas con el virus VIH en el hospital de Iquique y que derivó en el fallecimiento de tres pacientes.
La autoridad de salud explicó que “tenemos una restricción que nos da la ley. No podemos hacer un seguimiento a las personas. Tienen que acercase en forma voluntaria al centro asistencial para ser notificados ya que es una enfermedad muy estigmatizante por lo que hay que mantener la confidencialidad del caso”. Agregó que “sin duda que hay una responsabilidad compartida. En este caso particular (Iquique) no se hace un seguimiento al caso, por lo que efectivamente hay un problema mayor. Por eso hay un sumario en curso”
El caso en Iquique trascendió a la opinión pública luego de la muerte, producto de una neumonía el 10 de julio pasado, de la joven Dearnny Aguilar Campusano de 34 años, madre de dos hijos, diagnosticada con VIH en mayo de 2004, pero que no recibió la correspondiente notificación de parte del hospital.
Jeannette Vega aclaró que de las 25 personas que no fueron informadas de los resultados de los exámenes del test de Elisa practicados, ocho casos están en tratamiento y diagnosticados; tres están fallecidos; dos descartados y nueve pacientes se encuentran inubicables. “En estos momentos sabemos que hubo cuatro intentos de ubicarlos. No necesariamente nos dejan dirección y teléfono”, precisó.
La Ministra Subrogante de Salud, además, explicó que "el proceso tiene dos etapas. La persona que solicita el test se le practica un examen de Elisa, una vez que sale positivo se manda a confirmar al ISP. Se le pide su teléfono y dirección al paciente para ubicarlo. Cuando vuelve se le informa en forma personal de la situación”. Sin embargo, esto no ocurrió en el caso de 25 personas que concurrieron a efectuarse el test al Hospital de Iquique.