Con el propósito de interiorizarse acerca de lo que está sucediendo en los diversos centros asistenciales y lo que ocurrió en el Hospital de Iquique, donde más de una veintena de portadores de Sida no fueron notificados de su enfermedad, la Comisión de Salud del Senado invitará a la Ministra del ramo, Soledad Barría, para que entregue antecedentes al regreso de la semana regional.
Así lo informó el integrante de esa instancia legislativa, senador Mariano Ruiz-Esquide, tras señalar que le solicitó al presidente de la Comisión, senador Jorge Arancibia, que la última semana de octubre considere la asistencia de la se secretaria de Estado.
“Le pedí al presidente de la Comisión que invitemos a la Ministra a objeto de que nos cuente lo que está pasando. Como Comisión de Salud debemos saberlo y, además, porque si hay una deficiencia en la ley deberíamos presentar las modificaciones correspondientes”, advirtió.
No obstante, el parlamentario señaló que “no tenemos que quedarnos sólo en lo que pasó en Iquique”, sino que se debe abordar el tema en profundidad, tanto desde la perspectiva de la educación y prevención, como del tratamiento.
En su opinión este tema, que es de carácter sanitario “se ha contaminado con visiones y reclamos de carácter filosófico y religioso”, que ha impedido abordarlo como se ha hecho en otras partes del mundo.
DOBLE ESTÁNDAR
El senador Ruiz-Esquide manifestó que se deben implementar políticas de educación sexual y de normas de prevención para evitar que la gente contraiga la enfermedad. “Hay que educar a los padres y hacer políticas públicas de tratamiento del tema mucho más efectivas y claras. Pero eso no se ha hecho, porque se ha cedido al reclamo de instituciones extremadamente conservadoras y sectarias”, señaló.
En tal sentido criticó el “doble estándar” de algunos sectores frente al tratamiento del Sida, argumentando que “las mismas personas que con mucha dureza critican las políticas de prevención y educación sexual, son los mismos que son dueños de medios de comunicación que mantienen programas que llevan adelante las peores conductas sexuales de los niños. Hay un doble estándar, por una parte rasgan vestiduras con la castidad y por otro lado presentan programas con un erotismo bestial”.
Junto con precisar que “nadie está pidiendo que haya libertad sexual”, señaló que se necesita consecuencia entre lo que se le muestra a la juventud y lo que se le exige.
Por otra parte, el parlamentario se manifestó absolutamente partidario de que se mantenga la confidencialidad entre el paciente y el médico, en el sentido de que se debe precaver que nadie más se enteré de la enfermedad.
“Todos aquellos que sean portadores del Sida tienen el derecho a que su enfermedad permanezca entre su médico y él. Y obviamente tienen derecho a estar informados”, dijo.
Sin embargo, el senador Ruiz-Esquide insistió en que “la confidencialidad no es que no se hagan las cosas que corresponde. Hay aspectos a los que cedimos y exigencias que no pusimos en práctica por razones de orden político, público y religioso. Pero eso no obsta para que, con los pocos instrumentos que tenemos se hagan bien las cosas. El que no hace bien las cosas es sancionado”.
No obstante, el senador señaló que ello no significa que se de carta blanca para pedir la renuncia de la Ministra de Salud. Agregó que se debe investigar lo ocurrido y que el gobierno sepa a la brevedad posible donde, cómo y por qué no se cumplieron las instrucciones.
“No es cosa de llegar y decir que se vaya la ministra, como lo ha dicho la derecha que es la principal responsable de las limitaciones que tenemos frente a lo que no se puede hacer en el tratamiento del Sida. Eso me parece un aprovechamiento indebido”, dijo.
El legislador abogó porque se aclare a la brevedad lo ocurrido y se manifestó dispuesto a revisar la ley a la luz de la realidad.
“El Sida hoy día tiene otras características, la capacidad del Estado de lograr ubicar a las personas es distinta, los mecanismos de trabajo de los hospitales son diferentes y las personas y la sociedad siguen teniendo todavía una conducta muy hipócrita frente al Sida y en ese contexto es más difícil aplicar elementos más simples”, puntualizó.